| INICIO | FOTO | DISEÑO | NOTICIAS | CONTACTO |
 
| Currículum | Críticas |

CRÍTICAS

José Luis Berrocal es un fotógrafo obsesionado. Este calificativo, que aplicado a cualquier faceta de la vida tiene un sentido peyorativo, en el caso de un fotógrafo es una virtud.¿ Por qué esto es así ?

Pues porque cuando un fotógrafo sabe lo que quiere fotografiar, no se dispersa en múltiples campos, sino que su obsesión es la que le hace ver el tema elegido en profundidad. Sus ojos sólo se fijan en el objeto que ha elegido, pudiendo ver más allá de lo que cualquier persona es capaz de observar en una visión ligera y superficial sobre el mismo objeto.

De esta manera José Luis Berrocal es capaz de mostrarnos aspectos no sospechados de elementos comunes que se encuentran al alcance de cualquiera. Cuando trabaja en una serie sólo existen esos elementos para él. Pero no queda aquí el valor de las imágenes de José Luis. Hay dos aspectos muy importantes que hacen que sus fotografías tengan una gran fuerza: sus encuadres y su colorido. Lo que demuestra su gran oficio fotográfico. Los encuadres, siempre primeros planos, tienen una gran belleza y equilibrio. En cuanto al color de sus imágenes, se aprecia un profundo conocimiento de la teoría de los colores, aspecto éste que hace sus imágenes sean de gran impacto.

Entonces, ¿ cómo deben verse las imágenes de José Luis Berrocal ? Pues de la forma más elemental posible, con ojos infantiles, hay que dejarse impresionar por las formas, por los colores, por la fuerza de cada una de sus imágenes. Después de un recorrido por su exposición con este planteamiento, podemos darnos una segunda vuelta revisando cada una de las fotografías y preguntarnos que representa cada imagen, si es que alguien lo necesita. Una visión con ojos inocentes observando sus imágenes, casi abstractas, es la que nos proporciona un mayor placer.

Manuel Rodríguez Redondo
Director de www.elangelcaido.org

—————————————————————————————————————————
José Luis Berrocal y el Carácter de la Esencia

Esencia, la sustancia , lo básico y fundamental proyectado en una obra es lo que todo artista busca.
Dicha esencia es conjugadora de sentimientos y transmisora por sí misma del carácter y sensibilidad del propio creador, el cual, la utiliza como medio de conexión o enlace entre sí mismo y el espectador al que finalmente van dirigidos los mensajes incluidos en cada obra.

Especial significación adquiere este hecho si el autor se expresa mediante la captura de imágenes a través de un objetivo , ya que , lo transmitido es más fácil de asimilar y el acercamiento al contemplador cercano, en cuanto que la representación es de gran captación, elaboración y comprensión por parte del observador.

Todo depende de la sensibilidad del autor, de su capacidad para tomar como suyos ambientes que difundan la idea pensada, la básica transmisión de un sentimiento o ideal, de una sensación, de un razonamiento conceptual.

Una clara muestra de esta capacidad de enviar el propio “yo” a través de una imagen la tenemos en el fotógrafo José Luis Berrocal (Madrid 1958).

Un autor que no sólo proyecta sus sentimientos en sus fotografías sino que , igualmente provoca al espectador con muchos de sus trabajos para que éste indague en ellos , produciéndose la propia introspección del ser, el sustancial psicoanálisis de uno mismo, la búsqueda de la razón continuamente en conflicto con el universo.

Uno nunca se cansa de admirar lo básico y elemental de su trabajo. Básico en cuanto a figuración se refiere pero inundado de concepto, calidad y algo que no abunda...seriedad.

Sombras, luces y fluorescencias en su justo plano, tonalidades ajustadas en espacios costumbristas se entremezclan con las más elaboradas gamas coloristas que el autor nos ofrece en sus ultimas obras.

Sin duda, un gran referente en el panorama artístico del momento.

Fco. Arroyo Ceballos
( Artista Plástico / Crítico Independiente)
www.artearroyo.com

—————————————————————————————————————————
José Luis Berrocal, la textura de la realidad

Indaga en la materia, que es la expresió
n de la realidad específica, de la consistencia del paso del tiempo en el devenir. Sus fotografías se ausentan del contexto y se focalizan en lo particular, buscando ejemplificar la esencia de la materia y los cambios producidos por la acción sobre la misma de los elementos.

En otras series se concentra en el gesto, o en el detalle del momento, como, por ejemplo, en el acto puntual de la llama del cirio en la Semana Santa de Cuenca o bien en representar la acción de los timbaleros. Siempre son escenas concretas, entresacadas de un contexto general, como el poder de la oxidación del hierro en la serie dedicada al mar. La vida es un todo, lleno de matices, de materia, color, forma, composición, elementos, utensilios y personas.

Muestra los efectos de la patina del tiempo en la serie de canalones, paredes, puertas y ventanas, circunstancias todas ellas sensibles por sí mismas, ejemplificantes, en el sentido de que se extasía por la abstracción, por lo no concreto; pero..., en realidad, al mismo tiempo, capta la esencia de lo que está sucediendo en la materia. Es decir que es un creador que profundiza en el paso del tiempo, en el devenir de la materia, considerándola producto resultante del movimiento.

Todo lo que existe es la consecuencia de la evidencia del cambio. Estamos en un universo que se transforma, que se nutre de la propia sustancia derivada del instante. Así lo podemos constatar en otras series como la dedicada a los seres humanos, que refleja en actitudes activas, miradas fugaces, otras más serenas, o bien, en situaciones normales o en actitudes especiales.

Es partidario del color, porque gracias al mismo le introduce a la creación contraste, intensidad, un punto de fogosidad contenida, como queriendo acompañar la idea general con sutileza, marcando de esta forma una clara intervención, para resaltar la materia, el resultado de la transformación, el producto de la dinámica específica, de la circunstancia que hace que lo evidente, sea claro, pero que, a la vez, muestre otras posibilidades.

En líneas generales José Luis Berrocal indaga en los resultados de la materia por si misma, que es transformación y cambio, transmutación contenida en el sesgo de la evidencia, en el interrogante que se abre entre lo general y lo particular.

Es un fotógrafo autodidacta que se embelesa por la fugacidad del momento, que capta con determinación, porque es el aquí y ahora lo que le interesa, bien como resultado de una acción o bien como producto del paso del tiempo.

Trabaja en el presente, pero no se olvida del pasado, que expresa, como si fuera una imagen del hoy, aunque sabe que no será en el futuro. Mientras que con el gesto del momento, en el presente, que se convierte en pasado a los ojos del espectador, de un ayer que nunca fue porque ha captado el instante, expresa la atemporalidad. No hay tiempo, pero si momento del tiempo, actitud lineal, que encierra una voluntad de saber que todo puede ser al mismo tiempo presente, pasado y futuro. Pero los momentos determinan la concepción final de las actitudes generales.

Joan Lluís Montané
De la Asociación Internacional de Críticos de Arte